Flores para el nacimiento de un bebé
Es una de las ocasiones donde más se equivoca el momento y el lugar. El regalo suele estar bien elegido; lo que falla es la logística.
Antes de mandar a la clínica: preguntá
Muchas maternidades y neonatologías no aceptan flores. Los motivos son razonables: polen y aromas en un ambiente con recién nacidos, y el riesgo de bacterias en el agua del florero en áreas de cuidados especiales.
Antes de enviar, verificá con la clínica o con la familia. Si no se puede, la solución es simple: mandalo al domicilio para cuando vuelvan. Suele ser mejor idea igual, porque la habitación de la clínica se llena de cosas que después hay que trasladar.
Qué flores elegir
- Tonos suaves: blanco, rosa pálido, celeste, durazno. Es la ocasión donde el pastel funciona de verdad.
- Sin perfume fuerte. Nada de nardos ni liliums orientales cerca de un recién nacido o de una madre con náuseas.
- Gerberas, rosas suaves, astromelias, margaritas, fresias.
- Sin polen suelto: si mandás liliums, que vengan con las anteras retiradas.
Qué evitar
- Arreglos enormes. No hay espacio, y después hay que llevarlo a casa en el mismo auto que la sillita.
- Flores muy perfumadas. Es la queja más frecuente.
- Solo para el bebé. El regalo debería incluir a la madre: acaba de pasar por algo enorme y en general todos los regalos son ropita.
- Rojo intenso, que no es el registro de la ocasión.
Lo que más se agradece
Después de la primera semana, cuando ya no hay visitas y la casa está en modo supervivencia. Un ramo que llega el día quince, cuando todo el mundo se olvidó, vale más que uno más en la clínica el día uno.
Y si podés combinarlo con algo práctico —comida hecha, un desayuno, algo para la madre y no para el bebé— pasa a otra categoría de regalo.
Para la tarjeta
Dos líneas alcanzan: «Bienvenido, Tomás. Un abrazo a los tres», o «Para la mamá, que hizo todo el trabajo». Más ejemplos en qué escribir en la tarjeta.
Ramos y regalos para nacimientos, con entrega en el día.
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